miércoles, 27 de marzo de 2013

La trona del bebé

Consigue comodidad y seguridad. Ha llegado el momento de pasar de los brazos de mamá y papá a la trona, donde el niño puede comer solito y conquistar su autonomía.

Los criterios debemos tener en cuenta a la hora de elegir la trona para el bebé. Lo mejor sería tener dos: una en casa y otra, más ligera y manejable, para llevar en el coche, cuando se va a un restaurante, a casa de los abuelos... La trona puede comenzar a utilizarse a partir del momento en el que el niño cumple seis meses, es decir, cuando ya es capaz de mantenerse sentado por sí solo. De esta manera, se le ofrece una posición cómoda para tomar la papilla, jugar o disfrutar de unos momentos de descanso.


                     

En el momento de comprar una trona, además de comprobar que sea práctica y funcional, también deben tomarse en consideración otros factores.

Según el material en el que han sido fabricadas, la elección puede recaer en tres tipos de trona distintos:

Tronas mixtas: Tronas cuya estructura es de plástico (se suele emplear el polipropileno) y el nailon se utiliza para las junturas que están sometidas a determinados esfuerzos.


Tronas cuya estructura es de metal (tubos de acero), que ofrecen óptimas garantías en lo relativo a la solidez y la higiene, y cuyas junturas están cubiertas por materiales de plástico. 



Tronas de plástico: Son muy sólidas, higiénicas y bastante ligeras. 

Tronas de madera: Son muy resistentes; las partes acolchadas suelen estar forradas de PVC que es un material lavable y atóxico, o con algodón, tejido natural que favorece la transpiración.

Y ahora en Los Mundos de Sara liquidando las tronas a 20€!!!

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